¿Por qué se confude TDAH y TEA? - El blog de CerQana

¿Por qué se confude TDAH y TEA? Dos condiciones de base genética

TEA Y TDAH…¿SON LO MISMO?

El TEA es una condición que afecta a ciertas funciones cerebrales, que suele presentar dificultades para la interacción social y las habilidades comunicativas. Su base es genética. Cada persona con autismo presenta unos síntomas concretos, y es muy raro encontrar una persona que “cumpla” con todos los síntomas propios del autismo.

Por su parte, el TDAH es un trastorno que también tiene un origen genético, que implica un patrón de déficit de atenciónhiperactividad y/o impulsividad. Muchas veces viene acompañado con otros trastornos del desarrollo. No es raro que una misma persona presente TDAH y TEA. 

¿POR QUÉ SE CONFUDE TEA CON TDAH?

Ambos trastornos tienen una base genética. Esto es, que ambos presentan unos genes específicos que son los responsables de estos trastornos. Si nos fijamos en las áreas afectadas del cerebro, las conexiones y vías neuronales son muy parecidas en ambos casos. Además, es fácil confundirlos porque comparten algunos síntomas y tener una de esas condiciones puede propiciar el tener la otra.

Hasta hace algún tiempo, los expertos sostenían que una persona NO podía tener autismo y también TDAH. Sin embargo, en la última década se ha demostrado que una persona puede ser diagnosticada con ambos trastornos.

Como decíamos, los síntomas del autismo y TDAH pueden coincidir. Estos son algunos de esos mismos síntomas:

  • DIFICULTAD PARA PRESTAR ATENCIÓN: Los niños con autismo pueden tener esta dificultad por varias razones. Una de ellas es que las dificultades de lenguaje pueden hacernos creer que el niño no está prestando atención a las instrucciones cuando en realidad podría ser que no las entiende.
  • DIFICULTAD PARA SOCIALIZAR Y COMUNICARSE: El TDAH puede afectar las destrezas sociales. Esto podría incluir evitar contacto visual y traspasar el espacio personal de las personas, como es el caso de los niños con autismo.

TRATAMIENTOS DISTINTOS

Pese a que ambas condiciones presentan síntomas parecidos, hay que tener bien claro el diagnóstico. Las terapias que se aplican son distintas para ambas. El TDAH requiere de una medicación específica, que podría ser contraproducente para la persona con TEA.  Hay que estar muy atento y asegurarnos de que identificamos bien los trastornos. Para ello, lo ideal es que el niñ@ se haga diferentes pruebas realizadas por diferentes especialistas, para conseguir el diagnóstico real.

Así que recuerda, aunque los síntomas pueden ser parecidos o iguales, los tratamientos deben ser adecuados y específicos para cada condición, o encontrar el equilibrio adecuado en caso de tener ambas. 

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