¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL TEA SEGÚN LA EDAD? - El blog de CerQana

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL TEA SEGÚN LA EDAD? Síntomas tempranos del autismo, primeros meses de edad

Síntomas de un niño con TEA

Una de las mayores dificultades es la de detectar los síntomas a tiempo y evitar el retraso del diagnóstico. De echo, lo habitual suele ser que el diagnóstico siempre se retrase. Aunque cada vez hay una mayor sensibilización por parte de los médicos y de la sociedad en general, hay ciertos factores que dificultan el diagnóstico.

Factores que suelen dificultar el diagnóstico:

  • Variabilidad individual de cada niño
  • Variabilidad a lo largo del desarrollo
  • Miedo de los médicos a equivocarse
  • Falta de diagnóstico consensuado para niños pequeños (menos de 3 años)
  • Muchos pediatras no tienen formación especializada

Sin embargo hay SIGNOS PRECOCES que pueden ayudar a realizar el diagnóstico.

Primeros meses de vida

Los niños nacen ya con habilidades. Les gusta mirar caras, imitar… y lloran cuando algo les ocurre. Los niños pequeños son “comunicativos” y sociales por naturaleza. Antes de los nueve meses ya pueden seguir la mirada de su madre.

En estas edades tan precoces ya hay unos signos tempranos de autismo.

Síntomas precoces que pueden indicar autismo:

  • Escaso contacto ocular
  • Contacto visual reducido
  • Pocas sonrisas es escasas
  • No responden a su nombre
  • No hay un seguimiento visual
  • Son niños “muy tranquilos”, “no demandantes”.

Más adelante aparecen signos como la no imitación o simbolización (dar de comer a los padres, a los muñecos, ponerlos a dormir…), la ausencia de atención compartida (disfrutar, por ejemplo, de que un cuento se lea con la madre o el padre), la ausencia de juego con los demás (compartir con otros niños) o el dedicar pocas miradas a las personas.

Síntomas o signos entre los 18 y los 36 meses de edad

  • Sordera aparente, no responde a llamadas o indicaciones. Parece que oye algunas cosas y otras no.
  • No persigue por la casa a los miembros de la familia ni alza los brazos cuando está en la cuna para que le cojan. Parece que nos ignora.
  • Cuando se le coge de la cuna o el parque no sonríe ni se alegra de ver al adulto.
  • No señala con el dedo y mira al adulto para comprobar que éste está también mirando donde él señala.
  • No señala con el dedo para compartir experiencias ni para pedir.
  • Tiene dificultades con el contacto ocular, casi nunca lo hace y cuando mira hay veces que parece que “atraviese con la mirada”, como si no hubiera nada delante de él.
  • No mira a las personas ni lo que están haciendo.
  • Cuando se cae no llora ni busca consuelo.
  • Es excesivamente independiente.
  • Reacciona desproporcionadamente a algunos estímulos (es muy sensible a algunos sonidos o texturas).
  • No reacciona cuando se le llama por el nombre.
  • Prefiere jugar solo.
  • No dice adiós.
  • Juega de manera “extraña” con los juguetes.

A partir de los 36 meses de edad

  • Tiende a ignorar a los niños de su edad, no juega con ellos ni busca interacción.
  • Presenta un juego repetitivo y utiliza objetos y juegos de manera inapropiada; como por ejemplo gira constantemente los objetos, juega con trocitos de papel delante de los ojos, alinea objetos,…
  • Puede presentar movimientos esteriotipados o repetitivos como aleteo con las manos, saltitos, balanceo, caminar de puntillas,…
  • Ausencia de lenguaje, o este es repetitivo y sin significado aparente, con tono de voz inapropiado. No dice cosas que antes decía.
  • No existe imitación.
  • Evita la mirada y el contacto.
  • Parece cómodo cuando está solo y tiene problemas para aceptar cambios en su rutina.
  • Tiene apego inusual a ciertos objetos.
  • Tiene muchas rabietas.
  • Parece como si estuviera “en su mundo”.

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