La privacidad y el uso responsable de la tecnología - El blog de CerQana

La privacidad y el uso responsable de la tecnología Equilibrio entre seguridad y libertad

Está en nuestra naturaleza preocuparnos y tratar de proteger a nuestros seres queridos. Pero nunca debemos olvidar que el ser humano también tiene derecho al libre albedrío, a tomar sus propias decisiones. Necesitamos poder disfrutar de esa libertad, y la privacidad es vital para ello. Tenemos que saber encontrar un equilibrio entre la seguridad de nuestros seres queridos y su libertad.

Las innovaciones tecnológicas nos brindan cada vez más y mejores herramientas para mejorar nuestras vidas, pero esto también implica que debemos hacer un uso responsable de estas para evitar que se abuse de nuestros derechos. La privacidad es quizá uno de los derechos que más se están viendo amenazados, muchas veces incluso de manera involuntaria, y sin ningún tipo de mala intención. El geoposicionamiento es una de estas tecnologías controvertidas. Algo que parece tan trivial como el poder saber en todo momento dónde se encuentra nuestro ser querido tiene unas implicaciones inmensas. Nos da una enorme seguridad y a la vez nos permite darle una mayor libertad. Ya no hay riesgo de que se pierda, o de que vaya a sitios peligrosos o no adecuados. Incluso cuando nadie está con él en la calle, no está solo. Pero, ¿esto es bueno o malo? ¿Qué debería primar, la seguridad o la privacidad?

No hay una única respuesta, todo depende de nuestro punto de vista. Por una parte estamos pudiendo dotar de más libertad a esta persona a la vez que la protegemos, pero por otra, podemos estar impidiendo que disfrute de su privacidad. La clave no es preguntarnos si está bien o mal, sino para quién y cómo es bueno o malo. Quienes utilizamos esta tecnología tenemos que hacer un uso responsable de ella. La Comisión Europea de Protección de Datos, en su estudio Opinion 13/2011 on Geolocation services on smart mobile devices, concluyó una serie de recomendaciones a la hora de utilizar esta tecnología:

  • Consentimiento informado específico

Los servicios de geoposicionamiento deben estar por defecto apagados, y solo activarse cuando el usuario lo consienta explítamente. Debe ser posible también retirar el consentimiento de forma sencilla.

  • Conservación de los datos y acceso por parte del usuario

Los datos geoposicionados deben ser borrados periodicamente, y en caso de ser necesaria su conservación para el funcionamiento o mejora del servicio, deberán implementarse metodologías que eviten la identificación del usuario. Al igual que sucede en otros ámbitos, el usuario debe tener derecho a consultar o eliminar sus datos.

  • Caso de necesidad

Es necesario notificar a la persona del uso de un servicio de geoposicionamiento que nos va a permitir localizarle. El estudio contempla el caso de necesidad, en que el objetivo del servicio es justamente controlar al usuario para su seguridad. Aun bajo esta circunstancia, se recomienda que se informe al usuario siempre y, cuando sea posible, permitirle dar su opinión en la decisión de usar o no ese servicio.

La conclusión, por tanto, es que debemos hacer un uso responsable de esta tecnología y evitar caer en la sobreprotección, no utilizarla como una forma de monitorizar a la persona, pues entonces estaríamos invadiendo su privacidad. Y es que el objetivo debe ser mejorar la calidad de vida de la persona y permitirle una mayor libertad mientras que sigue estando protegida.

 

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