Facilitar la visita al dentista de un niño con autismo - El blog de CerQana

Facilitar la visita al dentista de un niño con autismo 5 consejos útiles para niños con necesidades especiales

Ir al dentista es una experiencia poco agradable para la mayoría de las personas. Somos conscientes de la importancia que tiene una correcta higiene bucal, y la necesidad de acudir regularmente al dentista. Sin embargo, para un niño con autismo puede llegar a ser una experiencia muy estresante o incluso traumática. Es posible que él no comprenda la necesidad de este evento, el por qué un desconocido vestido con una bata blanca tiene que invadir su espacio vital y utilizar extraños instrumentos mientras le obliga a estar quieto, con la boca abierta, y con una luz sobre su cabeza.

Por ello debemos intentar facilitar estas visitas, ayudándole para que entienda la razón de ir al dentista y le resulte lo menos desagradable posible. La National Autistic Society ha preparado una guía ofreciendo una serie de consejos y recomendaciones. Actualmente no se encuentra disponible, pero sí que podemos descargar la versión que preparó la ONG Autism Speaks, o consultar la traducción que ha preparado Rosa Alvarez de Autismo Andalucía.

Como resumen, estos son los 5 principales consejos que debemos tener en cuenta:

1. Informar con antelación

Es muy recomendable informar al niño con suficiente antelación de la futura visita al dentista. Una correcta preparación puede ayudarle a asimilar la necesidad de la visita.

2. Conocer al personal que le atenderá

Acudir antes de la visita para que conozca tanto al dentista como al resto de personal. También es una buena idea enseñarle los aparatos que se utilizarán, la silla, la sala, el entorno, etc.

3. Organizar la rutina de la visita

Descomponer la visita en una serie de acciones concretas secuenciales. El conocer cuál es la rutina de una visita al dentista ayudará a evitar la ansiedad de no saber qué está pasando y qué va a pasar después. Para ello podemos utilizar materiales visuales como complemento.

4. Controlar la duración de la visita

El tiempo es un factor que genera mucho estrés. Saber cuánto tiempo más va a durar la visita, o cuánto tiempo dura cada una de las rutinas en que hemos descompuesto anteriormente la visita, ayudará a calmarle. Para esto podemos incluso utilizar recursos como temporizadores o relojes.

5. Llevar juguetes u objetos que le distraigan

Intentar desviar su atención de la visita, siempre y cuando esto no dificulte la tarea del dentista.

La higiene bucal es algo muy serio, ¡pero eso no significa que ir al dentista deba suponer un drama!

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