EL DOLOR EN EL AUTISMO - El blog de CerQana

EL DOLOR EN EL AUTISMO La hiposensibilidad; ¡A mi también me duele!

Algunos niñ@s con autismo tienen “hiposensibilidad”, lo que significa que, “en teoría”, presentan menos sensibilidad al dolor. También existe, sin embargo, la otra vertiente, es decir, la hipersensibilidad, con lo cual la persona siente con más intensidad.

¿QUÉ ES EL DOLOR? ¿PARA QUÉ SIRVE?

El dolor surge del cerebro. Recibe las señales que le llegan en décimas de segundo, las interpreta y genera el dolor. Es decir, que el dolor no se genera en la zona que nos duele, por ejemplo, si nos cortamos en el dedo, el dolor no se genera en el tejido del dedo. Es el cerebro el que manda la señal de dolor. El cerebro construye el dolor en base al análisis de los datos que recibe, pero también de la experiencia, del aprendizaje, de la cultura adquirida. El dolor, sin duda, tiene una razón de ser, y es la de avisarnos que algo no va bien. Cuando el cerebro cree que estamos en peligro, nos alerta enviándonos el dolor.

¿QUÉ OCURRE CON EL DOLOR EN LOS NIÑ@S CON TEA?

En el caso de los niñ@s con hiposensibilidad, al ser hiposensibles al dolor, puede desencadenar en lesiones importantes ya que ellos no han dado la voz de alarma a tiempo. Sin embargo, esto no significa que no sientan dolor, pues también les duele, pero “duele diferente”.

COSAS A TENER EN CUENTA CON NIÑ@S HIPOSENSIBLES AL DOLOR

  • Los niñ@s con hiposensibilidad al dolor puede que respondan al dolor de una forma distinta. Es decir, que debemos estar especialmente alertas para, cuando se produzcan incidencias que vemos que claramente han producido dolor, identificar de qué formas ellos lo expresan, para en situaciones próximas, poder identificarlo más fácilmente.
  • Los cambios faciales pueden ser un indicador del dolor. En vez de transmitirlo gritando o llorando, puede que solamente lo indiquen con cambios faciales o de comportamiento.
  • Los golpes, aunque expresen poco o nada el dolor, necesitan ser adecuadamente revisados y asegurarnos que no han ocurrido daños mayores y no aparentes a simple vista.
  • Pueden aprender mecanismos no apropiados buscando provocar dolor como forma de regulación interna ante estímulos excesivos o muy demandantes.

Os dejamos también esta lista de preguntas para identificar el dolor, escritas por Lara, americana española con autismo.

“Algunas preguntas que hacerte a la hora de evaluar tu dolor:

  • ¿Puedes olvidarte de que te duele?

  • ¿El dolor te hace perder la concentración de lo que estás haciendo?

  • ¿Cuánto esfuerzo te cuesta sobreponerte al dolor para hacer tus tareas diarias?

  • ¿Has dejado de hacer cosas por el dolor?

  • ¿Los analgésicos típicos te quitan totalmente el dolor o sólo lo bajan de nivel?

  • ¿Durante cuánto tiempo has estado tomando analgésicos por el dolor?”

También puedes leer aquí su artículo completo sobre el dolor.

También te dejamos esta entrevista con la Pediatra María Dolores Cárceles Baró respondiendo preguntas sobre al dolor en el TEA.

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