CONTACTO VISUAL EN EL AUTISMO (II) - El blog de CerQana

CONTACTO VISUAL EN EL AUTISMO (II)
Cómo puede interferir en el proceso comunicativo

En un post anterior estuvimos hablando sobre el contacto visual en el autismo, puedes pinchar aquí si te lo perdiste. 

En el post anterior llegamos a la conclusión que forzar a las personas con autismo a aprender a hacer contacto visual NO va a servir para que nos presten más atención ni comprendan lo que queremos transmitir con la mirada.

DIFICULTAD EN EL PROCESAMIENTO DE ESTÍMULOS

En el post anterior describimos el ejemplo de un hombre de 45 años con autismo que contaba que él, con los años, había aprendido a «mirar a los ojos» pero que lo hacía como una «tarea a ejecutar», simplemente para contentar al interlocutor, y que ser capaz de mantener el contacto visual no significaba, para nada, comprender lo que el interlocutor pretendía transmitir con la mirada. Por eso, muchas personas con autismo, aunque aprenden a hacer contacto visual, no significa que estén captando el significado de esas miradas. Las personas con autismo señalan que muchas veces tienen dificultad en comprender y leer movimientos y posturas corporales. La lectura de las miradas es igual de complicada para ellos. A esto, hay que sumar la dificultad que tienen algunas personas con autismo de procesar demasiados estímulos a la vez. Aunque para nosotros sea algo automático, para ellos puede ser toda una bomba de estímulos el tener que escuchar, mirar a los ojos y conseguir que ningún otro input (que para nosotros es fácil omitir) no se entrometa. Algunos profesores cuentan que, a veces, se dan cuenta que su alumno con autismo, aunque está mirando por la ventana y aparentemente parece no estar escuchando, en realidad cuando le pregunta sí había estado prestando atención. Nuestra percepción es que la persona debe estar mirándonos continuamente mientras hablamos, porque eso corrobora que nos está escuchando, sin embargo, en el caso de las personas con autismo, puede que el echo de tener que hacer contacto visual entorpezca el proceso comunicativo.

EL CONTEXTO

Las personas con autismo pueden tener dificultad, por ejemplo, en coordinar diferentes sentidos, como puede ser, escuchar y mirar a la vez. Sin embargo, hay que tener en cuenta otro factor muy importante. El contexto. ¿Por qué? Porque una persona en un contexto determinado, calmado y en el que se siente agusto, puede no tener ninguna dificultad en coordinar diversos sentidos, mientras que esa misma persona, en un lugar en el que no se siente cómodo, puede perder esa capacidad de coordinación. Sin embargo, esto no se suele tener en cuenta, y muchas veces se da por echo que, «si en esta situación ha sido capaz de hacer X cosa, en esta otra también lo será»

De echo, el modo y proceso de aprendizaje de las personas con autismo no solo varía tremendamente entre alumnos, sino también en la misma persona dependiendo del contexto. Diferentes tareas que para nosotros puedan parecer muy similares, para personas con autismo pueden suponer todo un reto, así que no debemos siempre presuponer que como en un pasado hizo X así, seguirá el mismo patrón en la siguiente tarea que nosotros percibimos muy similar a esa anterior.

«El contacto visual es algo que siempre me ha causado problemas. No ocurre de manera natural en mi, y para mi es agotador tener que estar todo el día forzándome a ese contacto visual incluso con personas que ni conozco. Esas expectativas de la sociedad puestas en mi de forma constante me provocan estrés, me ponen nervioso y me asustan. Encima, hacer contacto visual hace presuponer al interlocutor que leo el mensaje que hay detrás de su mirada, lo cual no es así. ¡No lo deis por echo! Puedo estar mirando a los ojos a alguien, pero no comprender que significa lo que me quiere decir. De pequeño, mi capacidad para hacer contacto visual era mucho peor que ahora. Las personas sin autismo simplemente no comprenden porque no puedo mirarles a los ojos. Que no te esté mirando no significa que no te esté escuchando o no te preste atención. Me puedo concentrar mucho mejor cuando no tengo que estar preocupándome en hacer contacto visual. Muchas veces les digo a la gente «Tienes dos opciones. ¿Prefieres que tengamos una conversación o que haga contacto visual? No puedes tener ambas cosas a no ser que esté muy cómodo contigo y que por lo tanto no me suponga demasiado estrés ese contacto visual»

SOBRE ESTRATEGIAS DE FOCALIZACIÓN

Cuando desarrollamos estrategias cuyo objetivo son  la atención y focalización, tenemos que tener en cuenta cómo son sus procesos de aprendizaje, y las dificultades que tienen a la hora de coordinar diferentes sentidos a la vez. Debemos ser capaces de discriminar aquellas interacciones que tienen simplemente objetivo social, ya que pueden estar interfiriendo en el aprendizaje. Guiar a los individuos a realizar según que tareas puede ser mucho más productivo si, por ejemplo, en vez de tratar de obligarle a hacer contacto visual con nosotros para que nos escuche, nos coloquemos a su lado simplemente y le hagamos mirar a las hojas que tiene que rellenar, para evitar que tenga que escuchar nuestra voz, mirarnos y luego cambiar el foco de interés a la tarea a realizar.

El contacto visual es forma parte de nuestras convenciones sociales, no es necesario estrictamente para nada en concreto, y solo debemos ayudar a aprender a hacer contacto visual a aquellas personas que manifiesten interés en hacerlo.

INDIANA CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE AUTISMO

Bovee, J.P. (1999). My experiences with autism and how it related to «Theory of Mind» – Part 1. Advocate, 32(5), 18-19.

Stuart, R. (2000). Should we insist on eye contact with people who have autism spectrum disorders. The Reporter, 5(3), 7-12.

Aún no hay comentarios

Tu correo electrónico no será publicado.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.