TÉCNICAS DE APOYO A COMPORTAMIENTOS DISRUPTIVOS - El blog de CerQana

TÉCNICAS DE APOYO A COMPORTAMIENTOS DISRUPTIVOS
Los comportamientos «indecuados» tienen su función

Comportamientos disruptivos o complicados suelen verse como la mayor dificultad para el aprendizaje de las personas con autismo, aunque muchas veces no se tiene en cuenta el porqué suceden. Dada la heterogeneidad del autismo, lo que está claro es que para que las técnicas de apoyo durante su aprendizaje sean efectivas, éstas deben ser individualizadas y específicas al caso concreto. Estas prácticas deben tener como objetivo el que el individuo supere dificultades en cuanto a las relaciones e interacciones sociales, comunicación, manejo de la ansiedad y demás. Como hemos dicho, en cada caso se deberán aplicar y buscar unas medidas adecuadas a la persona, sin embargo, hay ciertas cosas aplicables en gran medida a la mayoría de casos.

EL COMPORTAMIENTO TIENE UNA FUNCIÓN Y ES UNA FORMA DE COMUNICACIÓN

La comunicación no solo se restringe al habla. Para aquellas personas con dificultades en el lenguaje o no orales, muchas veces la única forma de comunicarse es mediante su comportamiento. Debemos tener en cuenta lo siguiente.

  • El comportamiento es funcional. Un comportamiento considerado disruptivo o inadecuado puede ser debido a que la persona está tratando de comunicar algo y no sabe cómo hacerlo. Quizás dicho comportamiento solo puede entenderse desde el punto de vista de la persona con autismo, y por ello, conviene recordar que ellos no se comportan así porque sí, su comportamiento disruptivo viene derivado de alguna necesidad, como puede ser, por ejemplo, escapar de situaciones estresantes o protegerse a sí mismo de algo que considera peligroso.
  • El comportamiento tiene un gran valor comunicativo. Puede ser que personas con facilidad para hablar de temas complejos, tengan dificultad en comunicar deseos básicos o muy simples, como puede ser expresar tristeza, frustración o cualquier otra cosa.
  • El comportamiento está estrechamente ligado al contexto. Entender cómo le afecta el entorno al individuo, ya sea de forma positiva o negativa, tiene una gran importancia a la hora de ver cómo enfocar las prácticas y esfuerzos, que cambiarán en función del contexto.

EXAMINAR CUANDO SUCEDEN LOS COMPORTAMIENTOS DISRUPTIVOS

La clave está en entender de forma comprensiva la razón por la cual se da un comportamiento disruptivo. Describir las situaciones y contextos específicos que se asocian a esos comportamientos, y por el contrario, aquellas en las que menos se dan.  Examinándolas y comparándolas, se puede empezar a diseñar un programa de apoyo.

PREVENIR

Muchas veces solo se enfocan los esfuerzos en eliminar el comportamiento problemático. Este tipo de enfoques no solucionaran el problema a largo plazo. Evitar enfocar toda la estrategia a consecuencias negativas si se da el comportamiento inadecuado (pérdida de privilegios, de tiempo de recreo, de juguetes…) y enfocarse en prevenir que se den dichas conductas, enseñando alternativas adecuadas cuando la persona necesita comunicar algo.

ANTECEDENTES

¿Qué es aquello que ha pasado antes de un comportamiento problemático? Situaciones, espacios o cosas concretas que no parecen tener relación con lo sucedido pueden ser la causa. Por ejemplo, si la persona tiene hambre, sueño, está cansada, etc. estará mucho menos abierta a aceptar un cambio de horario. Identificando estas necesidades, podremos darle herramientas para que pueda expresarlas, y de este modo se reducirá la probabilidad de que la persona no esté receptiva o se comporte de forma inesperada.

En las escuelas hay muchos triggers como podría ser el ruido, espacios demasiado llenos de gente, etc. Así, por ejemplo un alumno que tiene un comportamiento normal en casa, en la escuela podría comportarse de forma agresiva en estas situaciones concretas. De nuevo, lo importante es mostrarle de qué forma expresar su descontento o frustración, y de este modo, permitirle irse a un lugar más tranquilo o ofrecer otra solución de acorde al problema que le inquieta.

Preguntas que pueden ayudar a encontrar una solución

  • ¿Qué podemos hacer para eliminar la situación/cosa que desencadena el problema?
  • ¿Qué podemos hacer para modificar la situación/cosa si ésta no se puede eliminar?
  • ¿La solución deberá ser permanente o es algo temporal?

MÉTODOS ALTERNATIVOS DEBEN FORMAR PARTE DE TU MÉTODO DE APRENDIZAJE

Es crucial que que se le enseñe a la persona a reemplazar comportamientos que pueden incluso dañarle físicamente por otros más funcionales. Para ello, debemos darle alternativas y tratar de evitar señalar lo que NO tiene que hacer por mostrar qué cosas SÍ son aceptables.

Además, debes enseñarle técnicas que le ayuden a afrontar esas situaciones de forma autónoma, de manera que sepa cómo reaccionar cuando se encuentre en situaciones que le estresan. Estas técnicas pueden ser desde aprender relajación, contar con un objeto que le inspire confianza o retirarse a un lugar más tranquilo.

IDENTIFICAR UNA OPORTUNIDAD

Cuando se den comportamientos disruptivos, deben verse como una oportunidad de aprendizaje en la que podemos enseñarle una nueva técnica. Así, debemos evitar castigarle o reñirle porque de ese modo volverá a ocurrir ese comportamiento.

PLANES DE ACCIÓN A LARGO PLAZO

Es importante tener en cuenta que debe haber una intencionalidad de diseñar planes de acción a largo plazo, que se irán adaptando y acomodando a lo largo del aprendizaje de la persona. Estos planes de acción no son aquellos que sirven para manejar la crisis una vez ya se ha dado, sino aquellos que se enfocan en disminuir la probabilidad de que se den.

COLABORACIÓN

Para que todas estas técnicas de apoyo y aprendizaje funcionen, se debe hacer equipo entre la familia, especialistas y educadores, de modo que todos trabajen en una misma dirección.

FUENTE: Centro de Recursos para el Autismo de Indiana

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