LA TEORÍA DE LA MENTE Y EL AUTISMO - El blog de CerQana

LA TEORÍA DE LA MENTE Y EL AUTISMO Los neurotípicos y nuestra manía de "cambiar y normalizar" todas las conductas

TEORÍA DE LA MENTE: ¿QUÉ ES?

El concepto de Teoría de la Mente, también denominado “comprensión social” o “cognición social” se refiere a la habilidad para comprender y predecir la conducta de otras personas, sus conocimientos, sus intenciones y sus creencias. La teoría de la mente es la capacidad de percibir que las otras personas poseen un estado interno igual que el de un mismo y a la vez diferente de él. Esta capacidad se desarrolla de forma innata, como un impronta genética, y forma parte de las habilidades y recursos sociales que se inician en la infancia y se van desarrollando conforme el niño crece.

LA TEORÍA DE LA MENTE EN LAS PERSONAS CON AUTISMO

Durante mucho tiempo se ha dicho que las personas con autismo tienen problemas de empatía y una pobre teoría de la mente. De hecho es una de las características con las que erróneamente muchas veces se les define. Se dice que no saben ponerse en la piel del otro, que no les importa herir los sentimientos de los demás. Sin embargo, muchas veces no se trata de una carencia, si no todo lo contrario: hiperempatía. 

¿LAS PERSONAS NEUROTÍPICAS NOS PONEMOS EN LA PIEL DE LAS PERSONAS CON AUTISMO?

En muchas situaciones la persona con autismo tiene una conducta considerada “inadecuada”, la persona neurotípica decide que debe modificarla por otra que entendemos más adecuada. Pero pocos se ponen en la piel de la persona con autismo para entender el por qué de esa conducta. ¿Qué significa esto? Que somos nosotros los que no estamos teniendo empatía con el otro. No nos ponemos ni en su piel, ni en el lugar del otro.

Las personas neurotípicas tenemos una forma de comunicarnos complicada. Nunca podemos ser sinceros al 100% porque “podríamos herir al otro”. En nuestra sociedad el que no le habla a las personas que no aprecia es el que lo hace mal, pero el que se sienta a comer en la mesa de la persona a la que no quiere, y tiene conversaciones triviales, porque es “lo que toca” es el normal. Las personas con autismo no actúan de esa forma. Son claras, transparentes y directas. Pero los neurotípicos nos empeñamos en algo: somos mayoría por lo tanto nuestra conducta es la “normal” y lo que tenemos que hacer es “cambiar” la conducta de las personas con autismo porque “no es normal”.

Voy a poner un ejemplo que creo que dejan muy claro cómo las personas con autismo SÍ tienen teoría de la mente. Este ejemplo está extraídos íntegramente de este post que te animo a leas https://autismodiario.org/2017/01/06/las-personas-autismo-tienen-teoria-la-mente/.

MARCOS Y MARTA

” Marcos es un adolescente con autismo que está “obsesionado” con Marta, una de sus compañeras, también con autismo. La soba de forma continuada, a pesar de que a Marta no le gusta que la soben. Esto es un problema, ya que rápidamente vemos un acoso sexual, una conducta inadecuada, un problema en el desarrollo sexual,…, y podemos añadir una larga lista de “condenas” hacia Marcos. Además esta conducta no solo genera problemas, es que Marcos persiste en ella ¿Qué es lo más normal en el trabajo para regular esto? Usar condicionamientos negativos, esto no se hace, esto está mal, o usamos economía de fichas de forma que Marcos va a tener un modelo aversivo para acabar con esa conducta (https://blog.cerqana.com/porque-hay-que-evitar-el-no/ ). A veces incluso funciona.

Entendamos que Marcos es un joven de 15 años, con un lenguaje verbal no muy extenso, con un nivel de comprensión no muy extenso, con un nivel de lectoescritura medio a bajo, y que presenta un desfase importante en su desarrollo “cognitivo” respecto a su edad. Obviamente Marcos es un adolescente, le gusta Marta, y no tiene inhibiciones ni parece entender que eso de sobar a Marta esté mal.

Bien, partamos de la base de que obviamente Marcos sí tiene un problema para entender que a Marta no le gusta que la manosee ni entiende de inhibiciones sexuales es más, no entiende por qué todos se enfadan con él. Veamos una posible forma de abordar esta situación. Partamos de la premisa de que a Marcos le encanta comer pollo frito pero odia profundamente comer hígado guisado. Exponemos a Marcos a una situación sencilla:

Marcos, hoy vas a comer con Marta. Para ti hoy hay pollo frito, y para Marta hay hígado guisado ¿Cómo te sientes Marcos? Obviamente dirá que contento porque va a comer su plato favorito ¿Cómo se siente Marta? Dirá que fatal, porque el hígado es algo que él odia. Quizá no se plantee si a Marta le gusta o no el hígado, pero esa cuestión la vamos a soslayar en este momento. Pero Marcos es capaz de transferir sus emociones negativas sobre el hígado guisado a Marta. A continuación, le preguntamos a Marcos como se siente cuando manosea a Marta, obviamente nos dirá que bien, nadie hace algo que no le guste de forma voluntaria. Bien, podemos usar el ejemplo anterior de la comida. Cuando Marcos soba a Marta se siente como cuando come pollo frito, pero Marta siente que come hígado guisado. Por tanto, Marcos se siente bien pero Marta no ¿Tú quieres que Marta se sienta mal? Marcos dirá que no, él no quiere que Marta se sienta mal, ya que es capaz de ver que, a través de sus propias emociones ante la situación de comer hígado guisado, Marta está en una situación que es desagradable. Por tanto, Marcos deja de manosear a Marta, ya que el no quiere perjudicar a esa chica que en realidad le atrae.
En este ejemplo no hemos tenido que usar aversivos, ni condicionamientos negativos, ni hemos tenido que emplear mucho tiempo, lo que hemos hecho es explicar de forma comprensible a Marcos una situación y su consecuencia usando un referente que Marcos conoce y comprende. Si Marcos deja de hacerlo al entender el efecto de su acción, pues no tiene un déficit en la teoría de la mente, ni tiene un problema de empatía, lo que no podía era entender el por qué de la reacción de Marta o de la gente de su alrededor. Lo que había era un modelo de enseñanza no adecuado a Marcos. Quizá nadie se puso en la piel ni en los zapatos de Marcos para explicarle de forma comprensible el efecto de su conducta.”
Quizás somos nosotros los que no acabamos de entender el concepto  “empatía”.

1 Comentario

  1. […] es un tema complejo sobre el cual dedicamos un post completo que puedes leer aquí. Las personas con Asperger tienen empatía, y no solo eso, en muchos casos pueden llegar a ser […]

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