AUTISMO Y ALIMENTACIÓN - El blog de CerQana

AUTISMO Y ALIMENTACIÓN Perfil sensorial y consejos

La alimentación es un problema frecuente en niños y jóvenes con autismo. Se estima que alrededor del 75% de las personas con autismo sufren algún desorden alimenticio. La alimentación es un pilar fundamental para el bienestar, por lo que es importante que los padres conozcan el caso concreto de su hij@ para poder confeccionar programas alimenticios de acuerdo con sus necesidades concretas.

PERFIL SENSORIAL

Primero de todo, hay que analizar el perfil sensorial del chico. Para ello, debemos tener en cuenta si es hiposensible o hipersensible. Si tiene problemas con la comida, lo más probable es que sea hipersensible, es decir, que tenga una sensibilidad más alta frente a los olores, texturas y colores de la comida. Pincha en los siguientes enlaces si quieres más información sobre

hiposensibilidad

hipersensibilidad

En este cuadro de Doble Equipo Valencia, de Jean Ayres, observando la conducta del niñ@, podemos tratar de identificar qué patrones se repiten. Para la evaluación del perfil sensorial, sin embargo, se recomienda consultar con un terapeuta ocupacional.

Defensa táctil (hipersensibilidad)

Estrategias para trabajar el sistema táctil

  • No le gusta lavarse la cabeza o el pelo.

  • Rechaza prendas de ropa.
  • No le gusta lavarse los dientes.

  • Presenta respuestas al tacto distintas dependiendo del momento.

  • Se estresa en situaciones donde la gente está demasiado cerca; hacer un afila, reuniones..
  • Muestra sensibilidad excesiva a la textura y/o temperatura de

    la comida.

  • La presión firme tiende a anular la sensación irritante.

  • Incorporar nuevas experiencias táctiles de forma gradual y en situaciones de juego.

  • Organiza experiencias táctiles activas, dirigidas por el niño/a.

  • Las actividades propioceptivas: llevar peso, jugar a empujar, lanzar cosas o saltar ayudan a calmar la sensibilidad táctil.
  • No obligar nunca a comer un alimento que rechaza.

  • Dejarle libertad de movimiento cuando esté expuesto a sensaciones táctiles.

CAUSAS

Como decíamos, la hipersensibilidad  puede significar una sensibilidad mayor y distinta a los colores, sabores, texturas, temperaturas. Por ello, cada nuevo alimento distinto supone un reto para ellos. Prefieren por ejemplo colores y sabores suaves (que suelen ser más propios de los alimentos procesados) antes que frutas y verduras (que tienen olores y sabores fuertes).

Otro motivo es el hecho de “romper la rutina” de lo que sea que estén haciendo ese momento. Por otro lado, rechazar alimentos significa “terminar la hora de comer” y volver a hacer lo que estaba haciendo.

Además, la hora de comer es un momento de reunión, en el que puede que haya mucha gente (comedor del colegio) y esto les provoca mucha tensión. A su vez, comer significa estar sentado, sin moverse y atender órdenes (si el niño tiene dificultad de hacer caso, quizás no es tanto el propio problema alimentario si no un problema de conducta).

CONSEJOS

  • No le premies permitiéndole irse si rechaza un alimento. Probablemente a la próxima volverá a hacerlo porque sabe que podrá irse.
  • Crear un ambiente propicio. El ambiente debe ser calmado y relajado. Si nota que te pones nerviosa porque se acerca la hora de comer, él también lo estará. Trata de relajarte y transmitirle a él tranquilidad.
  • Establece una rutina para las diferentes comidas. Establece un horario perfectamente delimitado para la hora del almuerzo, comida, merienda y cena.
  • Muéstrale lo que se hace antes y después de comer. Puedes utilizar los agendas visuales en los que se ve los pictogramas y la palabra con las tareas a realizar
  • Añádele algún alimento que nuevo “escondido” en sus comidas favoritas. Es una forma de que pruebe un nuevo sabor pero de forma más “suave”.
  • Haz una lista con las comidas que más le gustan. Añade una pequeña cantidad de alguno de los alimentos preferidos al plato principal como aliciente para que se siente a comer, y para que asocie el momento de comer con un momento agradable.
  • Elimina cualquier distracción. A la hora de comer se debe estar sentado, y concentrado en la acción de comer. Si está distraído haciendo otra cosa, no comerá.
  • Evita que coma comidas entre horas. Si come chucherías o bebidas entre horas, a la hora de comer no tendrá hambre, y sin hambre, nadie quiere comer.
  • Cuando coma algo nuevo sin rechistar, remárcale lo bien que lo hace. Puedes pactar con él también cosas como: si pruebas/comes este alimento, después podrás comer este otro (uno que le guste).
  • Dale a elegir: por ejemplo, si quieres que aumente la cantidad de verduras que come, dale a escoger entre diferentes tipos, y que él escoja la que prefiere.
  • Descarta que no tenga ninguna alergia/intolerancia y que por eso no quiera tomar ciertos alimentos.

¡Buen provecho! 🙂

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