¿Por qué son tan importantes los gestos y miradas? - El blog de CerQana

¿Por qué son tan importantes los gestos y miradas? El TEA y la Ausencia de gestos

GESTOS DURANTE LOS PRIMEROS MESES

Cuando somos bebés, antes de aprender a hablar, aprendemos diferentes formas para comunicarnos y llamar la atención. La primera de todas es llorar y gritar. Pero al cabo de los meses, empezamos a hacer algo que es la antesala del habla: gesticular. 

Cuando todavía no sabemos pronunciar ni las primeras palabras, aprendemos a indicar con la mano aquello que queremos. Indicamos el perro, la mesa, el vestido, la toalla. A veces, indicamos con gestos no porque queramos algo, sino porque queremos llamar la atención del adulto. Nos damos cuenta que mediante gestos atraemos a las personas que nos rodean. Señalamos a un perro no porque queramos el perro, sino porque queremos que el adulto se fije en el perro que nosotros estamos viendo. 

¿POR QUÉ HAY UN VÍNCULO TAN FUERTE ENTRE APRENDER A HABLAR Y LOS GESTOS?

Cuanto antes empecemos a gesticular, antes aprenderemos a hablar. Esto ocurre porque al señalar un objeto, oímos repetidas veces su nombre, incorporándose así a nuestro vocabulario oral. De esta forma, cuanto mayor sea el número de objetos indicados hacia los 14 meses, mayor será el vocabulario con cuatro años.  Gesticular se convierte en una primera base para el desarrollo del vocabulario.

FALTA DE GESTICULACIÓN EN LOS NIÑOS CON TEA

Como hemos dicho, gesticular es de vital importancia para un correcto desarrollo del vocabulario. Pero ocurre que los niños diagnosticados con autismo, tienden a gesticular poco, o muy poco.

Para llamar la atención del adulto, e indicarle lo que quiere, suelen cogerle de la mano, y llevarle delante del sitio/objeto que quiere. Otra conducta habitual es coger el objeto en cuestión y dejárselo cerca o encima.

Hay otros signos que indican que esa base al lenguaje no se está configurando de forma corriente, como son:

  • Falta de interacción social con las personas que le rodean (no muestra interés por los demás, no mira a los ojos, lo evita o lo hace muy fugazmente)
  • No entiende situaciones como: Alguien está intentando alcanzar un objeto que él tiene a su lado, pero no da muestras de acercárselo o querer ayudarle.
  • No tiene interés en llamar la atención de los demás, acude al adulto como ”herramienta” para que le de/haga lo que quiere.
  • Cuando alguien señala algo, él no sigue con la mirada aquello que se señala.
  • Dificultad en gestos como asentir con la cabeza o decir adiós con la mano.

Esta falta de gesticulación puede explicar muy bien el porqué después ocurre una dificultad a la hora de aprender a hablar. Evidentemente el motivo no es éste solamente, pero si es cierto que juega un papel importante en el posterior desarrollo del habla.

En el siguiente post te daremos consejos sobre cómo tratar de mejorar algunas de estas conductas.

Que tengas un feliz día 🙂

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